Aditivos alimentarios y cerebro: cómo afectan la conducta y la atención
- Nutrióloga Livier Gonzalez

- hace 6 días
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 4 días
Cada vez es más común escuchar en consulta frases como: “mi hijo está más inquieto”,
“le cuesta concentrarse”, “tiene cambios bruscos de humor”, “no duerme bien”.
En muchos casos se atribuye únicamente a factores emocionales o conductuales. Sin embargo, existe un elemento poco considerado pero clínicamente relevante: la relación entre aditivos alimentarios y cerebro.

Qué son los aditivos alimentarios?
Los aditivos son sustancias químicas añadidas a los alimentos procesados para mejorar su sabor, color, textura o duración. El problema no es su uso aislado, sino su consumo frecuente y acumulativo, especialmente en niños y personas con mayor sensibilidad neurológica.
Los aditivos alimentarios se utilizan para:
Prolongar la vida útil de los alimentos, intensificar el sabor, dar color atractivo, mejorar textura y consistencia
Están presentes principalmente en: refrescos, cereales industrializados, botanas, dulces,
embutidos, productos “light” o “dietéticos”
Su consumo crónico se ha relacionado con procesos inflamatorios y alteraciones en la microbiota intestinal, lo cual impacta directamente en el sistema nervioso.
Si estás observando estos síntomas, es importante evaluar la alimentacion
Aditivos con mayor impacto en el sistema nervioso
1. Glutamato monosódico
Se utiliza como potenciador del sabor. Puede actuar como excitador neuronal en personas sensibles.
Se ha asociado con: dolor de cabeza, irritabilidad, dificultad para dormir, problemas de concentración. Este aditivo vale la pena publicar un articulo para describir en todo lo que influye.
2. Colorantes artificiales (Rojo 40, Amarillo 5, Azul 1)
Frecuentemente se encuentran en productos dirigidos a la poblacion infantil, ya que influyen en la atencion, emocion y decision rapida. Esto también viene de la psicología del color y del marketing infantil.
Se relacionan con: Hiperactividad, impulsividad, cambios conductuales, mayor reactividad emocional.
La relación entre aditivos alimentarios y cerebro es más evidente en niños con TDAH o dentro del espectro autista.
3. Nitritos y nitratos
Utilizados como conservadores en carnes procesadas.
Pueden generar: estrés oxidativo, alteraciones en la microbiota, procesos inflamatorios sistémicos
De este aditivo hare mas adelante una publicacion y de la relacion con el oxido nitrico
4. Edulcorantes artificiales
Aspartame, sucralosa y acesulfame K no son neutros a nivel neurológico.
Pueden influir en: Dopamina, serotonina, percepción del apetito, estado de ánimo
En personas sensibles pueden provocar ansiedad, cefalea o irritabilidad.
5. Conservadores BHA y BHT
Presentes en cereales y productos horneados industriales.
Se han relacionado con: Inflamación crónica, estrés oxidativo, alteraciones metabólicas
La relación entre aditivos alimentarios y cerebro es un tema clínico relevante y poco abordado.
No siempre es falta de disciplina.No siempre es mala conducta. En muchos casos, es un sistema nervioso expuesto diariamente a sustancias que alteran su equilibrio.
La nutrición clínica no solo nutre, tambien modula neurotransmisores, inflamación y comportamiento.
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